Volar en Playón

Hoy hemos volado en Playón, no conocíamos este spot de vuelo.

Nos explicaron acerca de este lugar y cuando hemos llegado nos ha impresionado, superando nuestras expectativas. No tiene complicación llegar, pasas el desvío de Catedral y al llegar a la laguna de sal sigues la carretera de la derecha, bordeándola. Subes la colina y cuando empiezas a descender y ves la playa a lo lejos tienes el desvío a la derecha justo cuando la carretera empieza su descenso.

El camino no te dará problemas, es arena dura. No es un camino marcado pero se ven las trazas de los coches subiendo una pequeña colina, cuando empieza a bajar tienes el primer despegue a tu izquierda. Es una zona de acantilado de unos 10m de altura y algo menos de 1km de largo aproximadamente, con arena debajo de la pared y sin agua. Se puede despegar en esta zona aunque el viento llega un poco turbulento por la inmensa playa de arena que tiene delante, es una zona dónde es fácil agarrar altura gracias a las térmicas pero requiere de buen control de la vela por la turbulencia y las afiladas piedras.

El segundo despegue es más allá, bordeando el mar, pasada la montañita que hay siguiendo la ladera, en este punto empieza el vuelo dinámico, sin térmicas, debido al mar. Subes caminando en diez minutos y despegas desde lo más alto, apenas hay acantilado por la arena depositada en la ladera que forma una inmensa duna, a pocos metros empieza nuevamente el acantilado, de unos veinte metros de altura y algo más de un km de largo, un cortado de roca dura con playa en la parte baja en la que se puede aterrizar sin problemas. La tercera zona es la continuación de la segunda, el relieve sigue igual hasta la punta pero sin playa para aterrizar, todo es agua.

He despegado desde la segunda zona, desde lo alto del acantilado. Un despegue que permite cometer errores ya que hay una extensa playa de arena para aterrizar. El acantilado crea buena ascendencia, hemos inflado sin problema y hemos subido en un momento, nos hemos acercado a la primera zona, y jugando en la duna con poco viento hemos acabado aterrizando sin querer.

Es una duna inmensa frente al acantilado, no hay apenas ascendencia con viento suave pero con viendo fuerte te permite jugar con total seguridad casi a tocar del agua. He usado la pendiente de arena para subir caminando con la vela inflada en posición invertida, apenas diez pasitos y he recuperado la ascendencia despegando de nuevo. He subido unos 20m por encima del acantilado y he visto a mi compañero a lo lejos intentando despegar en la primera zona (sin agua abajo) su vela daba golpes bruscos de alabeo y cabeceo, ha controlado el despegue a la perfección y ha despegado sin problemas.

La duración del vuelo no ha llegado a una hora, hemos aterrizado al ver el mar con muchas marcas blancas de olas (borreguitos) y sentir que ya no avanzábamos contra el viento.